Son pocas o contadas las ocasiones en que nos reunimos la familia por parte de mi papá, anteriormente teníamos dos fechas obligatorias en el año, no importaba que compromisos tenías, solo sabías que tenías que estar ahí, la primera era el primer domingo del mes de junio para celebrar el cumpleaños de mi abuelo, esta tradición desapareció por su fallecimiento hace 4 años, la otra sigue siendo la cena familiar de fin de año, solo una ocasión he dejado de asistir a este magno evento, pero uno de mis propósitos 2008 era dejar de ir porque más que un convivio, se ha convertido en temporada de cacería para algunos integrantes de la familia.
No logré cumplir mi objetivo, las excusas se estaban dando, tenía un par de fiestas a las cuales había sido invitado, pero el morbo de conocer la nueva tendencia familiar ocasionó romper esa promesa, había de todo, un tío golpeador de mujeres, una prima embarazada, otra a punto de casarse, parecía que iba a ponerse interesante.
El propio destino se negaba a que llegara, el tráfico en la ciudad era similar a un día de quincena a las 6 de la tarde, circuito interior estaba completamente cerrado, las opciones para llegar a la tierra de nunca jamás se agotaban pero finalmente llegué a las 11:30 de la noche, ya estaban cenando pero algunos interrumpieron su comida para saludarme y por supuesto otros no, la tradición indica que cada familia debe llevar un platillo, así que había romeros, espagueti verde, pollo al horno que además se repiten año con año, otras tradiciones se han ido agotando como los regalos después de la media noche, el baile de bienvenida al año nuevo, la decoración propia de las festividades en casa de mi abuela.
A fuerza de cumplir un tanto limitado aquel propósito, Hertz cumplió mi sueño de regresar a casa a dormir y por primera vez negarme a las camas sin colchón que cada vez tienen más demanda.
Después de cenar y hacer una recopilación de datos puedo decir que el año 2008 cerró con las siguientes novedades, un nuevo sobrino de apenas tres meses de nacido, tres matrimonios, de los cuales dos son forzados por embarazo, uno ya conocido y el segundo una completa sorpresa ya que es el más pequeño de mis primos y su esposa está lista para dar a luz en algunos días, dos matrimonios en puerta, uno es un secreto a voces y el otro desaprobado por intereses personales; a todo esto los miembros del consejo charro se esfuerzan por sacar a sus hijas del ojo del huracán y pretenden colocar a otros en su lugar, aunque he concluido que sus esfuerzos no han tenido éxito, cada quien termina cargando con su propio peso.
Hoy es el segundo día del año y ya estoy de regreso a las actividades laborales, pero ayer mantuve mi postura de no asistir al desayuno familiar y pase el día en casa, en pijama y meditando las opciones para evitar la fiesta catastrófica del 2009, aún me quedan 363 días para encontrar un motivo más excitante, que una cacería anunciada!!!!.


Calendario



